Captación y retención de talento en ITERA

¿Qué buscan las personas cuando acceden a un empleo? Al margen del requisito básico de salario, cada vez más, y sobre todo en empresas con empleos cualificados, hablamos del salario emocional, aquel que mejora la calidad de vida de los empleados. Un empleo que plantee retos y que permita un desarrollo profesional a medio y largo plazo. Obviamente, nadie espera un “trabajo para toda la vida”, pero sí, un trabajo que, mientras dure, genere expectativas de mejora, y, sobre todo, suponga un aliciente intelectual.

Y ese es el objetivo que persigue ITERA, la ingeniería de origen valenciano, dedicada a la implantación de procesos de mejora en los sectores de la automoción, el sector ferroviario, y el aeroespacial.

Para conseguir atraer y retener el talento, desde el departamento de Personas de ITERA se trabajan varias líneas que permite a los trabajadores un desarrollo completo.

Aún más, este departamento pone especial interés en las nuevas incorporaciones, con un proceso de adaptación que facilite la entrada en la empresa.
Y al mismo tiempo cuida al conjunto de empleados para lograr un ambiente laboral donde todos los empleados y colaboradores disfruten y se desarrollen profesionalmente. Esta plantilla ya consolidada valora de manera especial las actividades extra laborales que ITERA plantea: desde la tradicionales comidas de verano y Navidad (este año modificadas por la pandemia del COVID-19), hasta iniciativas sociales donde todos los empleados pueden participar.

La filosofía de ITERA es la captación de ingenieros que quieran desarrollarse de manera profesional en una compañía con proyección internacional, con grandes multinacionales y marcas entre sus clientes, y con posibilidad de acometer y dirigir proyectos. Las últimas incorporaciones han sido jóvenes ingenieros que apuestan por crecer junto a ITERA. Pero la empresa también valora positivamente, a profesionales senior que pueden aportar experiencia y bagaje cultural y personal. Es esta interrelación entre juventud y experiencia la que proporciona a ITERA un ambiente que se complementa.

Entre sus objetivos ITERA busca la fidelización de su equipo y huye de experiencias que provoquen la rotación. De ahí que haya articulado toda una estrategia para facilitar la incorporación de los nuevos talentos y su retención.
Este periodo comienza con dos días de “aterrizaje” donde el recién llegado experimenta una inmersión en la compañía. Tiene la oportunidad de conocer los departamentos, los compañeros, los responsables de áreas y de proyectos. Los recién llegados cuentan con un material de bienvenida que les facilita conocer mejor la empresa, sus objetivos y sus valores.
Estas dos jornadas son el inicio de un proceso de mentorización que se alarga durante 6 meses y en el que los recién incorporados están acompañados por un miembro de la empresa.

El 98% de las personas que han pasado este proceso se han incorporado finalmente a ITERA y ahora son parte de la compañía.

Para completar la atención que se presta al equipo humano de ITERA, existe un plan de formación y un desarrollo profesional.
En este sentido ITERA tiene la filosofía de promocionar a su propio equipo para el desarrollo de nuevos proyectos y líneas de negocio y ante un nuevo reto, busca entre la “cantera” para acometerlo.
Toda esta política ha dado como resultado un equipo de ingeniería mixto en el que colaboran ingenieros y responsables de proyecto con más de 15 años de experiencia, con nuevos talentos y jóvenes ingenieros que se van incorporando en función del crecimiento de la empresa. Y ha conseguido la expansión de la empresa que desde su origen como una ingeniería valenciana se ha desarrollado como una empresa global, con oficinas en todo el mundo.